CUPRA Raval. El eléctrico urbano que quiere cambiar las reglas
Artículo redactado por Javier De la Torre Muñoz.
La movilidad eléctrica continúa transformando el mercado del automóvil, pero no todos los vehículos eléctricos han decidido hacerlo de la misma manera. CUPRA ha querido llevar su filosofía deportiva y rebelde al segmento urbano con el nuevo CUPRA Raval, un modelo 100 % eléctrico que combina unas dimensiones compactas con un diseño muy marcado, tecnología de última generación y una puesta a punto que busca ofrecer algo más que eficiencia.
El Raval representa una de las grandes apuestas de CUPRA para los próximos años y llega con una misión clara y es demostrar que un vehículo urbano eléctrico también puede tener carácter y personalidad propia.
Diseño: pequeño por fuera, CUPRA por todas partes

Con poco más de cuatro metros de longitud, el Raval se mueve en unas dimensiones especialmente adecuadas para la ciudad. Concretamente, mide 4,046 metros de largo, 1,784 metros de ancho y 1,514 metros de alto, mientras que su batalla alcanza los 2,6 metros.
Pero sus proporciones compactas no significan que pase desapercibido.
El diseño exterior mantiene los principales rasgos que han convertido a CUPRA en una de las marcas más reconocibles del grupo. El frontal presenta una imagen agresiva, con una marcada identidad lumínica y el característico lenguaje triangular de la marca.
La carrocería juega con superficies tensas, pasos de rueda marcados y una línea lateral que transmite dinamismo incluso con el coche aparcado.
En la parte trasera, el protagonismo recae en la firma luminosa y el logotipo CUPRA integrado en el diseño. Todo ello consigue que el Raval tenga una personalidad propia dentro del segmento de los urbanos eléctricos.
Un interior tecnológico y deportivo
El carácter exterior tiene continuidad en el habitáculo.
CUPRA ha diseñado un puesto de conducción claramente orientado hacia el conductor, con una combinación de tecnología digital y elementos deportivos.
Dependiendo de la versión, el equipamiento puede incluir una pantalla central de 12,9 pulgadas, además de diferentes soluciones de conectividad y asistentes a la conducción.
Los asientos deportivos contribuyen a reforzar la personalidad del modelo y las diferentes posibilidades de personalización permiten crear un habitáculo muy alejado de la imagen tradicional de un pequeño vehículo urbano.

Pero el Raval no pretende ser únicamente llamativo. Sus cinco plazas y un maletero de 441 litros demuestran que también busca ofrecer una funcionalidad suficiente para el día a día.
100 % eléctrico y con diferentes personalidades
La gama Raval se estructura alrededor de diferentes niveles de potencia y capacidad de batería.
La versión de acceso dispone de 85 kW, equivalentes a 116 CV, asociada a una batería de 37 kWh. Por encima encontramos una variante de 135 CV, mientras que las versiones Endurance y VZ utilizan una batería de 52 kWh.
La versión Endurance, la versión probada en este artículo, desarrolla 211 CV y puede alcanzar alrededor de 450 kilómetros de autonomía, mientras que el Raval VZ eleva la potencia hasta los 226 CV.
Esta variedad permite que el Raval pueda adaptarse a perfiles de usuario muy diferentes: desde quien busca un eléctrico principalmente urbano hasta quien quiere un pequeño deportivo eléctrico para disfrutar de la conducción.
El Raval VZ: cuando un urbano se vuelve deportivo. La versión VZ merece una mención especial.
Con 226 CV y 290 Nm de par, es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 6,8 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 175 km/h. Pero la diferencia no está únicamente en la potencia.
El Raval VZ incorpora una configuración específica que incluye suspensión deportiva DCC, diferencial electrónico autoblocante, neumáticos más anchos y llantas de 19 pulgadas. También dispone de asientos deportivos CUP Bucket en las configuraciones más radicales.
Es una declaración de intenciones: CUPRA quiere que el Raval sea un coche eléctrico urbano, pero también un coche que invite a conducir.
Tecnología pensada para la ciudad
La tecnología tiene un papel fundamental en el nuevo CUPRA.
Además de la conectividad y el sistema multimedia, el Raval puede incorporar diferentes asistentes destinados a facilitar la conducción y el estacionamiento.
Entre ellos encontramos cámara de visión 360º, Travel Assist, asistente de emergencia y asistente inteligente de aparcamiento.
En un vehículo pensado especialmente para entornos urbanos, estos sistemas adquieren una importancia especial, ya que facilitan las maniobras y aumentan la comodidad en el uso cotidiano.
Un eléctrico para todos los días
Uno de los grandes retos de los vehículos eléctricos urbanos es conseguir un equilibrio entre autonomía, tamaño y precio.
El Raval apuesta precisamente por esa combinación.
La batería de 37 kWh de las versiones de acceso está orientada principalmente a un uso urbano y periurbano, mientras que las versiones de 52 kWh amplían considerablemente el radio de acción.
En el caso de las versiones Endurance y VZ, la carga rápida en corriente continua puede alcanzar los 105 kW, permitiendo recuperar del 10 al 80 % de la batería en aproximadamente 24 minutos.
Esto permite utilizar el Raval no solo como segundo vehículo urbano, sino también como una alternativa perfectamente válida para quienes realizan desplazamientos interurbanos con frecuencia.
Fabricado en Barcelona
Otro de los elementos que hacen especial al Raval es su procedencia.
El modelo ha sido diseñado, desarrollado y producido en Barcelona, en la planta de Martorell, reforzando el papel de la industria española dentro de la estrategia de electrificación del Grupo Volkswagen.
Es, además, uno de los modelos llamados a tener un papel protagonista en la transformación de la planta catalana hacia la fabricación de vehículos eléctricos.
Benedicto final…
El CUPRA Raval representa una nueva forma de entender el coche urbano.
Es compacto, eléctrico y práctico, pero al mismo tiempo mantiene una personalidad deportiva que lo diferencia claramente de otras propuestas del segmento.
Su gama de potencias, las diferentes capacidades de batería, un maletero de 441 litros y un completo arsenal tecnológico permiten que el Raval pueda adaptarse a diferentes necesidades. Y si algo deja claro la versión VZ es que la electrificación no tiene por qué significar renunciar a las sensaciones al volante.
CUPRA ha creado un urbano que busca emocionar tanto cuando está aparcado como cuando empieza a moverse.
El Raval no quiere ser simplemente otro coche eléctrico urbano. Quiere ser el CUPRA de los eléctricos urbanos.